El Doctor Amadeo Otatti es un prestigioso hombre de fútbol, con una larga trayectoria como comentarista de los mejores relatores del Uruguay de todas las épocas. Llegamos a su domicilio en el corazón de Pocitos, y así salió esta charla de recuerdos y opiniones…

 

Entrevista de Jorge Bonica Sierra.-

 

Un gusto, muchísimas gracias por recibirme aquí en su casa.

Un gusto recibirlo, estoy a las órdenes.

 

 

¿Cómo se mete en esto del fútbol un estudiante de abogacía y sigue con el fútbol? ¿Son compatibles esas dos cosas o usted las violentó para que sean compatibles?

En realidad había antecedentes ya, como el doctor César Gallardo, era abogado bastante mayor que esta generación de abogados con Dr. Da Silveira, después con Paullier y con algunos más, pero a mí el fútbol me gustó siempre, me encantó siempre y aunque no hay ninguna materia en la Facultad de Derecho que enseñe a hablar, la gente piensa que los abogados hablamos mejor que los médicos, que los ingenieros, o los arquitectos, porque si no, no hay ninguna razón de por qué hay abogados comentando fútbol y no hay médicos comentando fútbol, aunque algunos seguramente deben haber, pero la verdad es que empecé justamente por la vinculación que tenía ya desde la época del Liceo con el doctor Da Silveira, con el “Toto”, yo soy un año mayor que él, pero ya éramos compañeros en el Liceo, luego nos reencontramos en facultad y allí él ya era un personaje realmente famoso, que para los muchachos de su misma edad o más o menos parecida, nos daba no sé qué cosa, porque la gente hoy no sabe qué significaba ser el comentarista de Solé, mejor dicho, qué significa Solé en aquel momento. Porque no había ni televisión, no había medios que pudieran ilustrar a la gente sobre los partidos que se jugaban en nuestro medio, pero, fundamentalmente los que se jugaban fuera del país, ahí el fútbol salió y coincidimos luego en alguna materia para preparar en común, empecé a ir a la casa de él, luego él también venía a mi casa, y un buen día para mí, me dice que había quedado una vacante en la Radio Sarandí, y si me interesaba trasladar todas esas conversaciones que teníamos a otro ámbito.

 

“MI AMIGO ME TRAJO Y MI AMIGO SE VA A OTRO LADO, ME VOY CON MI AMIGO”

 

El “Toto” siempre reconoce que mi papá le hablaba mucho del fútbol de antes y que todo lo que él conoce de fútbol de antes eran por cuentos que papá me hacía cuando venía conversar con nosotros cuando estábamos estudiando, así un ratito estudiábamos y un rato más largo hablamos de fútbol, y ahí empecé, estuve unos cuantos años junto al “Toto”, es decir en Sarandí no mucho, porque al poquito tiempo una bronca que el “Toto” tuvo con la superioridad de la radio determinó que decidiera que se iba y más allá de que en aquel momento Solé me preguntó si yo estaba enojado con él porque no me quedaba, le dije, mire mi amigo me trajo y mi amigo se va a otro lado, me voy con mi amigo, perdonáme yo no me voy a quedar y ahí empezamos un periplo bastante largo, por lo menos juntos estuvimos en Radio Sur primero un par de años con mi querido amigo y colega el doctor Guzmán y con don Julio da Rosa, que era el escritor realmente poco valorado pero un hombre de letras insustituibles en la historia del país, luego de ahí nos fuimos al El Clan 10 de Radio Ariel, la única experiencia que tanto “Toto” como yo fuimos dueños del espacio y así nos fue.

 

¿Era una especie de cooperativa?

Era, sí, realmente éramos socios nosotros dos y Horacio Vico, que era un relator que era suplente de Sarandí y que nos acompañó en esa patriada durante un tiempo, coincidimos en Radio Ariel, que estaba en el dial entre Oriental con Heber Pinto y Solé en la 8 y habíamos diseñado un artículo que decíamos entre fútbol y fútbol con el Clan 10 grandote en el medio, porque estábamos en el medio, nos escuchaba mucha gente pero no rendíamos.

 

¿CX10?

CX10 claro, entonces CX12 Oriental, nosotros en el medio de las dos pero más grande aparecía el fútbol nuestro enorme y la experiencia duró relativamente poco, en lo que a mí significa, porque en algún momento cuando ya vi que el sueldo que yo ganaba en la profesión o en algún empleo público, que coincidía que coincidentemente tenía, lo gastaba para pagar los sueldos de la empresa, le dije “Toto” hasta acá llego, tu vocación está mucho más definida que la mía y ahí me abrí, me separé y después al tiempo Alberto Kesman, que había sido uno de los relatores, armaba un equipo bárbaro en aquel momento, porque estaban Víctor Hugo Morales y Da Silveira en la primera línea, después estaba Kesman, estaba Muñoz, estaba Paullier, estaba quien habla, éramos prácticamente como dos o tres equipos juntos, que después se fueron desparramando.

 

¿Cuándo se separaron?

Cuando muere Solé, ahí se arma el desparramo y en definitiva, yo sigo ahí con Alberto Kesman, estuve como 12 años con él, luego 10 años más con Muñoz en Carve, y por último una experiencia donde también tuve el descabellado afán de ser dueño de mi propio espacio en “El Espectador” con un relator que mirado en la comparación no era menos que ninguno de los que yo le nombré y de repente capaz que hasta si hubiera dedicado podría haber sido mejor, me refiero a Humberto de Vargas, que relataba muy bien fútbol, pero que luego siguió un poquito más y se quedó con la parte de televisión, fueron unos cuantos años. Desde el año 64 hasta el año 2005, porque lo último que hice así formalmente en radio fue la Copa América que ganó Uruguay en 1ColumnasColumnas5, acá en el Uruguay, porque se jugó también en el interior y que el “Pichón” Núñez era el técnico. Eso fue lo último que hice, después algunas incursiones en televisión, un programa “Ídolos” que tiene la virtud que el otro día le pasé algunos cassettes para que los mostrara Sergio, porque claro estoy yo reporteando a los crack del Maracaná, tengo un reportaje a Alessio Lombardo, Atilio François, aquellos crack que en algún momento voy a ver si las subo a las redes para que la gente los pueda ver, están grabados caseramente, es decir la calidad no es la mejor, pero bueno, entre tanto un poco es la diferencia mayor con Da Silveira, que yo me dediqué de pleno también a la profesión en sí, aquel lo hizo en forma un poco más aislada de a ratos, creo que nunca pisó un juzgado (risas), yo más allá de que estuve en algunos cargos donde la abogacía era el sostén y siempre estuve ejerciendo, y además ejerciendo la docencia, hacía varias cosas al mismo tiempo, no sé si alguna de ellas más que otras, traté de compaginarlas de alguna manera, en los ratos libres me dedicaba a la música y ahora estoy ya prácticamente medio lejos del fútbol, o medio cerca, porque le estoy dando una mano a mi amigo Da Silveira en un momento complicado y penoso de su vida afectiva, entonces un ratito de fútbol hablamos todas las mañanas en el programa de él y estoy escribiendo en “Búsqueda”, la columna que pensé que iba a ser por 5, 10 ediciones y hace ya como 120 que llevo, se ve que por lo menos alguna gente la lee.

 

¿De la profesión de abogado está jubilado?

Sí, jubilado desde el año 2017 en coincidencia con la irrupción de un código que no comparto en lo más mínimo, en el Código del Proceso Penal, no tanto por el código, sino por la forma cómo se está aplicando, y entendí que ya después de casi 50 años de ejercida la profesión, era el momento de hacer una pausa, porque yo me di cuenta que podría saber bastante de derecho, pero como negociador no era bueno, nunca fui capaz de hacer un buen negocio mi vida, salvo casarme con la mujer que tengo, tener los amigos que tengo, pero hasta ahí llegué, así que bueno está en mí, actualmente estoy más bien mirando más el tiempo que pasó, que lo que está por venir.

 

¿Mira fútbol actualmente?

Sí, porque quiero estar informado.

 

¿Por estar informado o porque no puede estar sin verlo?

No, porque me gusta, hace mucho tiempo que no voy al fútbol porque perdí el sabor de ir todos los domingos y cuando uno pierde la costumbre, prefiere verlo por televisión, porque además iba al fútbol y cuando llegaba me decían, pero papá no viste tal, no, no vi, no la vi, entonces también la visión no es la misma que tenía antes, como para apreciar más detalles, o de repente mi poder de concentración en el partido no era el mismo, entonces prefiero verlo por televisión que se ve mucho mejor, no soy de ver todo el fútbol que está en todos lados, a mí déjenme los partidos del estadio, algún partido que me importaba, de repente algún partido del exterior, a diferencia de mi amigo Da Silveira que como dice la hija, “entra a mi casa y está siempre en verde la televisión”. Ve todos los partidos y mientras ve un partido de fútbol ve también un partido de tenis y lo comenta, además tiene una memoria prodigiosa, no, me gusta ver fútbol sí, pero veo yo qué sé los partidos más importantes, lo sigo con detenimiento, me gusta verlo solo para poder concentrarme en lo que veo y estoy al tanto de lo que pasa en el mundo cercano, no me pregunten tanto del mundo de más lejos, porque ahí ya no tengo esa misma persistencia de seguirlo con un profesionalismo que ya no existe para mí.

 

“A VICTOR HUGO AHORA YO AHORA LO MIRO POR TELEVISIÓN Y NO LO CONOZCO”

 

Amadeo, sin ánimo de comparación ninguna, cuentemé algo de los grandes relatores que usted hizo una dupla.

Cómo no, a ver, tengo el prurito de decir que salvo los más nuevos y salvo Heber Pinto y Lalo Fernández, con todos los demás llegué a comentar, tuve el privilegio además y lo digo y el honor de que en un par de partidos, que por una circunstancia fortuita no recuerdo bien, creo que en una de ellas era porque tenía que dar un examen ese día y el suplente del “Toto” como comentarista de Sarandí no era yo, era Sergio Mezzano, pero por H o por B no estaba, pude llegar a comentar un par de partidos con Carlos Solé, no le di en aquel momento una trascendencia que luego vino a tener porque ni siquiera me acuerdo, sé que Nacional, en un partido de Nacional y que Barreiro, el argentino aquel de lentes negros era el técnico, pero no me acuerdo bien la fecha ni el partido, no le di en aquel momento la importancia que tení, más allá de que me puedo sacar el gusto de decir, llegué a comentar un partido con don Carlos Solé, pero después, Víctor Hugo Morales, aquel, este de ahora no lo conozco, pero aquel, aquel Víctor Hugo creó un estilo nuevo, no lo podíamos vender porque estaban vigentes los dos monstruos Solé y Heber Pinto, pero claramente estaba encaminado a hacer la carrera desde su punto de vista, que es para enorgullecerse, yo ahora lo miro por televisión y no, no lo conozco.

 

¿Por qué no lo conoce?

No, no lo conozco no, es un hombre inteligente que cambió su manera de pensar bruscamente, no me merece la misma confianza que antes le tenía, pero también de alguna manera me enorgullezco de haber con el “Toto” descubierto a aquel que estaba relatando en una radio del interior, más bien mirando hacia la Argentina y haberle dado una linda mano, un lindo empujón en aquellos primeros momentos, para que pudiera consolidarse a nivel personal, incluso también porque era un chiquilín, muy buen chico, sin duda alguna, pero que yo a este Víctor Hugo de hoy no lo conozco, lo veo por televisión y digo… sos un hombre inteligente Víctor Hugo, cómo podés ser tan ciego en algunas cosas y bueno, allá él, antes cuando llegaba a Buenos Aires me enorgullecía decir, yo tuve el gusto de trabajar con él, ahora me callo la boca para no escuchar alguna expresión altisonante contra él, al que sigo apreciando aunque usted no crea, lo sigo apreciando.

 

¿Con Kesman? ¿Muchos años no?

Sí, 11 años con Kesman, él me fue a buscar cuando precisaba comentarista y salí de donde estaba y con mucho gusto trabajé 11 años con él, después cuando tuvo un distanciamiento Muñoz en Carve y más allá de que yo estaba muy a gusto en Universal, me pareció que era buena cosa que Carve empezara con el fútbol, de ahí me cambié para Carve, estuve también como 7 años y después dejé porque económicamente ya no me servía, además yo a un Mundial fui como subsecretario del Ministerio de Turismo, y como comentarista de fútbol, entonces me pareció que ya no pegaban mucho, al Mundial de Italia. Iba como representando al Gobierno y además comentando fútbol, no porque le quite importancia a ser comentarista, para mí es una profesión muy digna, siempre que se haga con decencia, con neutralidad, nadie deja de conocer cuáles pueden ser mis simpatías, pero siempre en definitiva puse todo lo posible para que fuera objetiva mi tarea de juzgar los partidos que veía ,y en algún momento era para dejar también esa cosa que me hacía estar corriendo de un lado para otro, o tener que pedir licencia en un trabajo para poder ir a un partido y además cuando ya los partidos en el exterior se hacen mucho más seguidos, antes se iba de vez en cuando, ahora con tantos torneos internacionales en los últimos tiempos me era imposible poderlos cubrir, o sea que ese es mi periplo, que ahora lo hago más que nada por amor al amigo.

 

“RECUERDO QUE CUANDO SALÍAMOS NOS TIRARON CON UN BIDÓN DE UNA MARCA DE REFRESCOS, RELLENO NO DE HIELO, SINO DE ORINA”

 

Usted habló de la selección del Columnas5, cuénteme algo que lo emocionó, ¿esa final, ese gol capaz?

Las finales de Nacional en Colombia, la final de Peñarol no, le cuento una anécdota que es muy peculiar, yo vi el partido Peñarol y River, la revancha, que se jugó en Buenos Aires, fue mi primera salida al exterior en Radio Sarandí, ahí yo estaba trabajando en el año 64 o 65, esa vez me llevan a un partido del exterior, un partido que pasó de todo, recuerdo que cuando salíamos nos tiraron con un bidón de una marca de refrescos, relleno no de hielo, sino de orina, de tal manera que los periodistas que estábamos dentro de la cancha cuando pasamos para los vestuarios a terminar el partido nos bañaron y nos tuvimos que duchar vestidos, como estábamos antes de hacer una nota, porque apestábamos, y cuando me aprontaba para ir al partido en Santiago del desempate me comunica Solé que me venía para Montevideo, es decir que ese partido la verdad que me lo perdí, que es partido histórico realmente pero no, hay muchos y sería injusto si yo recordara a uno, también vi partidos en los campeonatos, fui a tres campeonatos del mundo pero en general yo soy un enamorado del fútbol, tuve el triste privilegio que dan los años como dicen los tangos, es muy difícil comparar los jugadores de antes con los de ahora.

 

Compare Amadeo…

Yo pienso que cada cual en su época, uno puede armar una selección ideal y decir estos son los mejores jugadores que yo he visto, pero en realidad no tengo la posibilidad de hacer un ranking de esos valores que uno ha tenido, porque uno se pone a pensar que las tácticas han cambiado, si usted viera los zapatos de Julio Pérez que me mostró su viuda, una excelente señora, verdaderamente uno dice ¿cómo hacían para jugar con esto?, ¿qué podría haber hecho Julio Pérez por ejemplo, con aquel dominio, si tuviera tenido estas herramientas que tienen ahora?, o aquella pelota que pesaba 3 kilos, todo cambió, ahora hay muy buenos jugadores, hay jugadores que realmente merecerían estar ya en un sitial comparable con aquellos de antes.

 

Dime el nombre de los de antes y de los de ahora.

Los de antes para mí Juan Eduardo Hohberg, Schiaffino, Ambrois, Rocha, un argentino que jugó acá, Rinaldo Martino, me parecía espectacular, ahora jugadores como Luis Suárez por ejemplo, es un goleador para toda la historia, Morena también naturalmente ¿no? es decir, uno a veces se olvida de su calidad de goleador, Santamaría, William Martínez, Obdulio Varela, a todos estos los vi jugar, entonces cuando a veces veo que la gente habla con liviandad de jugadores… yo nunca me puse a hablar de Scarone, ni Petrone, porque no los vi jugar, hay gente que habla de jugadores que no vio jugar y hace comparaciones que son todavía más odiosas.

 

¿Volvería a comentar ahora?

 

¿Está descartado?

Sí, he tenido unos ofrecimientos pero no, ir a algún programa alguna vez de invitado, alguna cosa si no me disgustaría, o estar en algún panel o algo así, que tampoco nadie me ha ofrecido nada, ya los viejos estamos más como descarte.

 

“TABÁREZ DIRIGIENDO EL EQUIPO FUERA DE LA CANCHA NO ME CONVENCIÓ, NI ME CONVENCE, NI ME VA A CONVENCER SEGURAMENTE”

 

Proceso Tabárez, ¿hay un proceso?

El proceso Tabárez sin duda ha sido extremadamente meritorio, en primer lugar es un proceso que dura y que duró, cuando todos los procesos como el caso de Forlán de entrenador en Peñarol, por ejemplo, empiezan y al primer resultado desfavorable se terminan, pero una cosa es el proceso donde realmente hay que elogiar todo lo que ha hecho Tabárez. Para mí Tabárez dirigiendo el equipo fuera de la cancha no me convenció, ni me convence, ni me va a convencer seguramente, sino cambia sustancialmente, me parece además que su ciclo al borde de la cancha ya está perimido de hace bastante tiempo, e incluso por las ventajas de orden físico lamentablemente que da, él no está cómo están los técnicos activos al costado del terreno y una cosa es que se levante él y otra que se levante alguno de sus colaboradores, yo creo que él debería replegarse, quedarse como al frente del proceso de selecciones, que lo ha conducido muy bien y dejarle lugar a otro.

 

¿Por qué no le gustó?

No me gusta, es muy conservador.

 

¿Cómo arma el equipo?

Como arma el equipo, como hace los cambios, en realidad no me gusta, no me gustó, con el paso del tiempo menos me gusta, lo demostró ahora en los últimos partidos, él tiene que amalgamar la savia nueva con la savia vieja y no le sale, no logra sacar el mejor rendimiento del equipo, en el último campeonato del mundo con todos los equipos grandes eliminados, fue la chance que teníamos de poder haber sido campeones del mundo, con el equipo que teníamos, se me podrá decir si hubiera estado Cavani en el final, sí evidentemente, pero era la oportunidad y la dejó perder, fíjese que en definitiva en todo este ciclo se ganó solamente una Copa América.

 

Amadeo, muchas gracias

Un gusto, gracias a usted.

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