En las últimas horas ha trascendido que podría existir un cambio en el ministerio de Relaciones Exteriores.

Recordemos que el “error” que cometió el Ministro de Relaciones Exteriores cuando no votó la sanción a Rusia, sumado a otros episodios nada gratos del uso de su auto oficial o las famosas milanesas más caras del mundo que debió pagar de su bolsillo al salir a luz, todo hacía pensar que el presidente le pediría la renuncia a Bustillo, ya que se trató de una muy grande metida de pata que dejó al país muy mal parado.

Dijimos en ese momento que Lacalle Pou no podía pedirle la renuncia, es su amigo, es amigo de familia y le deben además favores personales que han sido muy importantes. Sería exponerlo y terminar su carrera diplomática.

Pero, como siempre, dejan pasar un tiempo para que se enfríe el tema en la prensa, y luego se hace el cambio.

Y la “solución ideal” sería hacer un enroque de cargos entre el actual embajador de Uruguay en Argentina Carlos Enciso y el Ministro de Relaciones Exteriores Francisco Bustillo.

El actual Canciller ya fue embajador en Argentina, y tiene una amistad personal muy importante con el presidente Alberto Fernández que le permitiría un gran relacionamiento con Uruguay.

Por el lado de Enciso, todos sabemos que es un político con aspiraciones válidas para grandes objetivos electorales futuros.

Y su visibilidad de gestión como canciller sería realmente oportuna a esta altura de los acontecimientos políticos.

En los últimos días, Enciso estuvo en Uruguay y no fue casualidad que estuviera en algunas reuniones íntimas con Lacalle Pou.

Incluso en almuerzos en restaurante públicos en Pocitos, donde Enciso, junto a su esposa, participó con cuatro o cinco muy allegados del presidente.

No hay dudas que Lacalle Pou valora el esfuerzo electoral de Enciso, que desde su Florida natal, armó una fuerte estructura nacional, cuyo aporte en votos fue la diferencia desde el interior a favor del hoy presidente.

Carlos Enciso, como decimos en la jerga periodística, “fue al matadero” con su propuesta nacional, con el claro propósito de favorecer electoralmente a Lacalle Pou y captar votos que de otra manera jamás se acercarían al Partido Nacional.

Este posible enroque, que hasta ahora es solo un rumor y que viene de la vecina orilla, sería una muy buena oportunidad para el floridense de jugar en la cancha grande del gobierno, y una salida honorable para Francisco Bustillo.

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