Sin la menor duda, creo que llevar adelante las elecciones el próximo 27 de Setiembre las elecciones departamentales, se está incurriendo en un gran riego totalmente imprudente e innecesario.

Venimos muy bien, controlando los pocos brotes que han surgido, somos privilegiados en materia de pandemia y parece cosa de locos que se arriesgue a perder todo lo logrado por una elección departamental.

Ya hay incluso antecedentes de elecciones realizadas y un gran inicio de contagios colectivos que fueron imparables en otros países.

Sin embargo el gobierno quiere llegar a una normalidad casi plena, por eso ya decretaron que las clases sean normales, es decir, presenciales y de horario completo.

Es por eso que seremos el único país de América que abre los cines.

El fútbol, los bares, los restaurantes.

La construcción con decenas de miles de obreros expuestos.

Sin dudas que ganó por goleada la economía a la salud. 

Desde el inicio la economía manejó todo, recuerdo cuando la Ministra Arbeleche al inicio en fines de marzo, declaró claramente, que no se podía dejar apagar el horno de la economía bajo ningún concepto.

Allí dejaron bien claro, que la pauta era que la economía no se debilite tanto, como para no poder arrancar de nuevo.

El gran beneficio ha sido el seguro de desempleo de más de 200.000 trabajadores, que no es solución para nadie, solo una ayuda parcial a las necesidades de la gente.

Uruguay está muy débil en materia de atención a la salud con una pandemia.

Si nos agarra fuerte o colectiva, nos destruye, porque no estamos preparados para este tipo de contingencias.

¿Por qué entonces movilizar dos millones y medio de habitantes?

Es demencial, quizás no pase nada, pero… ¿Qué necesidad?

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