Cuando las personas se enfrentan a situaciones límite, no todas reaccionan de la misma forma.

Mientras que hay algunas que se quedan inmóviles y sin atinar a hacer nada, paralizados por el shock que esa situación les produce, hay otras personas que intentan salir de ese trance de dificultad y es ahí cuando se dividen las opiniones y sobre todo las forma de reaccionar.

Hay casos en que se actúa por instinto casi de forma animal , sin siquiera hacer un análisis de probabilidades y mucho menos de posibles salidas racionales y seguras para ese momento y otras conductas que si optan por evaluar la dificultad y actuar en forma más segura y meditada frente a esa contingencia.

Y casi por lo general quienes actúan meditando la situación, evaluando distintas alternativas de salida y optando por la solución que les parece más lógica y sobre todo menos perjudicial para los intereses propios y/o ajenos, son los que a la largo del tiempo son reconocidos por esa actuación.

No descartamos que quienes actúan en forma instintiva logren el objetivo de salvar esa dificultad, pero lo que a lo largo de nuestra vida hemos aprendido que quienes actúan de forma impulsiva no siempre toman las decisiones correctas en situaciones límite.

Y eso es a nuestro juicio un error que puede marcar para toda la vida a quien lo comete, porque a pesar de que pase el tiempo, siempre se recordará la forma de actuar, en esa situación.

Pues bien, esta introducción, viene a colación para intentar descifrar el por qué de las conductas y decisiones que se adoptaron por parte de quienes están hoy al frente de la Gestión de la Intendencia de Salto, porque es por todos conocida la angustiante situación financiera que se padece por parte de la Comuna, con proveedores que no cobran en algunos casos desde hace más de seis meses, con eliminación de beneficios, cargas horarias y compensaciones a muchísimos funcionarios y además incluso con algunos ceses de Cargos políticos y de supuesta confianza, que en los hechos no era tal, ya que a todos quienes cesaron, les enviaron una nota y de acuerdo a las declaraciones de quien fuera cesada como Directora de Cultura, expresó muy molesta algo así como “me mandaron decir que me cesaban mediante una nota , mal redactada y con faltas de ortografía”, lo que quizás demuestra la ineficacia, que ha sido el signo de esta gestión desde su inicio.

Pero volviendo al tema que nos ocupaba, para enfrentar esta situación económica asfixiante, donde se había reconocido que no se dispondría de recursos para hacer frente al pago del Medio Aguinaldo ahora en Junio y al sueldo correspondiente a este mismo Mes, se realizó un Llamado a Licitación para quien estuviera interesado en asistir financieramente a la Intendencia y ese llamado debió ser declarado desierto al no recibir propuestas para lo que se requería.

Y como se acortaban los plazos, se buscó solucionar en forma rápida este problema, sin evaluar demasiado los perjuicios que generaría esa solución transitoria.

Por ese motivo se accedió a concretar un préstamo de cerca de cien millones de pesos, que deberá abonarse en tres cuotas, debiendo pagar la Intendencia de Salto, la primera de ellas, el próximo mes de Marzo de Dos Mil Veintiuno.

Y frente a esta solución y a la forma en que se decidió realizarla es a lo que apunta el título de esta nota.

Nos parece que quienes decidieron esta operación bancaria, no tomaron en cuenta lo perjudicial que sería para el futuro e incluso nos parece que se actuó en forma instintiva y sin razonamiento de los efectos que esa gestión de Crédito implicaría.

Y obviamente se actuó para intentar salvar una situación difícil, pero quizás se deberían haber buscado otras alternativas que no generaran tanto compromiso en tan corto tiempo.

Porque además, seguramente esos dineros sean destinados exclusivamente al Pago del Medio Aguinaldo y Sueldos de Junio de funcionarios y Directores de la Intendencia, y nos preguntamos, a los proveedores que se los tiene postergados, ¿cuándo van a poder hacer efectivo el cobro de lo que se les adeuda?

¿No se les cruzó por la mente que cualquiera de los acreedores que se tiene y que son bastantes, si se molesta porque no se les abona aunque sea una parte de su deuda, los denuncie frente al DIC, lo que dejaría a la Intendencia de Salto imposibilitada de acceder a ninguna fuente de financiamiento y no poder obtener Créditos de ningún tipo?

¿No se les ocurrió plantear las dificultades frente a la Mesa Política del Frente Amplio, primero a nivel local y luego a nivel Nacional o son tan soberbios que les cuesta reconocer que fueron ineficientes en una gestión marcada por el malgasto y el despilfarro?

Mostraron como logro, que supuestamente se había adquirido maquinaria de todo tipo, que actualmente está depositada vaya a saber dónde y no es utilizada porque no hay combustible disponible para trabajar.

Quizás la Mesa Política Departamental, hiciera poco y nada, como ya lo ha demostrado, y no queremos pensar que eso sea debido a que el esposo de la Presidente de dicha Mesa fue nombrado como una de la tantas designaciones directas de esta Administración y que hace poco tiempo fuera designado en un cargo Administrativo con claras intenciones de que permanezca definitivamente en la Municipalidad.

Tampoco deberíamos alarmarnos por aquellos que ingresaron como designaciones directas con Grados elevados, y  no se los pudo observar durante todo este período cumpliendo tareas en alguna área municipal, sino por el contrario dedicando su tiempo en forma exclusiva para militar políticamente a favor del ex Intendente Lima, utilizando para ello vehículos y recursos de la Intendencia.

Y mucho menos preocuparnos en estos tiempos de angustia económica, cuando se vencen todos los contratos que los ligaban a la Comuna y se han adecuado en sus Grados, quedándose muchos en sus casas, sin siquiera aparecer por la Intendencia y siguen en la actividad política como si la fiesta fuera eterna.

Y justamente para pagarles el sueldo a esos personajes es que quién está al frente de la Intendencia, toma esta determinación de endeudar aún más a todos los salteños.

A nuestro juicio una actitud irresponsable y totalmente instintiva, que se tomó sin meditar, para solucionar un problema y sin preocuparse por lo que vendrá después.

Por eso lo del título, pan para hoy, hambre para mañana.

Ah, por las dudas, esta Administración tiene que llegar a noviembre, la duda es, ¿cómo lo harán?

Artículo anterior¡CRISIS MUNICIPAL!
Artículo siguienteENTREGANDO LOS PREMIOS CONSUELO