Si observamos un informativo por la televisión de cualquier parte del mundo, no tengo dudas que a muchos nos da ganas de desaparecer de la Tierra.

Hace unos meses nos tenía acorralado el Dengue. Estaba en Argentina y Brasil, estábamos rodeados y era inminente casos del tristemente famoso mosquito en el Uruguay.

De repente, apareció la gripe porcina y una nueva y mayor conmoción llegó al mundo.

México pasó a ser un país infectado y los casos se contabilizan, al igual que en las guerras, en donde compiten por la cantidad de bajas humanas.

Hace dos años, la conmoción fue el quiebre de las bolsas de valores en Estados Unidos, que desparramó su impacto por todo el Mundo y aún no ha terminado de llegar a nuestro país, la llamaron crisis mundial.

Empresas multinacionales que quiebran, cientos de miles de obreros que se quedan sin su trabajo.

Seguro Mafalda está pidiendo que se pare el mundo que se quiere bajar.

Mientras tanto, a pesar de los pesares, de estar involucrados en una crisis en materia financiera, de recibir un mosquito que nos pica a nosotros o a nuestros hijos y nos mata y no hay cómo combatirlo seriamente; a pesar que la peste porcina no tiene vacuna y nos dicen con una cara sonriente que es posible que dentro de seis meses va a existir una inoculación humana contra esa enfermedad; igualmente, como si nada, los candidatos políticos de los partidos siguen de acto en acto, como si nada.

Laboratorios farmacéuticos multinacionales, que estaban boqueando financieramente, amenazaban con fundirse; se salvan, venden todos sus productos que había preparado para cuando nos hicieron aparecer la gripe aviar y salen a flote gracias a la pandemia mundial.

Cambiamos de canal para no ver más tantas muertes, pestes, depresiones, tristezas y nos encontramos que el narcotráfico es imparable, que en todos los países del Mundo el ingreso de drogas para envenenar a nuestros hijos se hace imposible de detener.

El Mundo se convulsiona porque mueren 145 personas por la pandemia de gripe porcina, mientras que mueren cientos de miles de jóvenes y adolescentes por sobredosis de drogas y no pasa nada, ni siquiera se informa, parece que ya estamos acostumbrados a leer que narcóticos encontró 30 mil dosis de pasta base en el tanque de combustible de un auto que recorría el país para llevar a las bocas de venta en Montevideo, como ocurrió.

Lo leemos, lo escuchamos, pero no pasa nada, sin embargo, nos preocupa y mucho el informe desde Argentina donde tres personas ya han muerto por el dengue.

Cambiamos de canal, ya es insoportable recibir tanta noticia de ese tenor y vemos que una banda de rapiñeros cayó en manos de la policía y cuando vamos a comenzar a alegrarnos que cuatro delincuentes ya estén entre rejas, nos encontramos que los cuatro individuos eran policías en plena actividad, que en algunos casos, ni siquiera se sacaban el uniforme para trabajar de policías y también de rapiñeros unidos en una banda.

Y ahora, esta película del Coronavirus ya la vimos mucho antes.

Pero hay algo que está pasando, que no está siendo combatido, es la terrible situación que viven miles de uruguayos, que no llegan a fin de mes, que a pesar de estar trabajando, se han tenido que endeudar en manos de cooperativas truchas, prestamistas de dinero que parece fácil acceder, pero terminan pagando una verdadera usura que nadie combate.

Uruguayos y uruguayas que se han deprimido porque no pueden abrigar a sus hijos, no tienen para comprar un remedio, no les alcanza para alimentar a sus familias en forma digna.

Son gente que antes estuvieron bien, que antes trabajaban y podían darse algún gusto, pero ahora, se desesperan para poder simplemente cumplir con los elementales requisitos para vivir con dignidad.

¿Y eso no es pandemia? ¿Eso no es una peste?

Esa es la corrupción que no les conviene combatir a los políticos, que necesitan que la gente pida cuando van a sus casas, para prometer lo que harán cuando sean gobierno.

¿Qué culpa tenemos los uruguayos de ser atacados por tantas carroñas humanas como son en su mayoría los políticos profesionales de nuestro país?

¿Dengue? ¿Caída de Bolsa en EE.UU? ¿Gripe Aviar? ¿Gripe Porcina? ¿Coronavirus?

¿Y el hambre de los seres humanos que permite la muerte de un niño desnutrido cada minuto en el Mundo?

¿Y la dignidad humana?, ¿Y los derechos de los humanos empobrecidos?

¿Y el negocio de la droga envenenando a nuestros hijos?

No nos sigan mintiendo señores, basta de hipocresía.

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