Un día,por cosas de la vida se conocieron en la plaza de deportes en el barrio de la Filarmónica, en la ciudad de Minas.

Por cosas de la vida eran del mismo barrio, e iban a la misma escuela. En el recreo se encontraban para charlar de varios temas, por supuesto temas de vuestra edad. Ellos se gustaban y ansiosos esperaban la salida al patio, para buscarse con la mirada, y luego acercarse para tener sus largas charlas que duraban todo el recreo. Por supuesto a la escuela iban entusiasmados, porque sabían que ahí tendrían su ratito para ellos dos, ese ratito que por cosas de la vida lo compartían sanamente.

Así estuvieron hasta los catorce años, hasta que llegó un día que su mamá los descubrió.

Por cosas de la vida, ella con sus 13 años y el con sus 14, formalizaron su noviazgo.

El jovencito le hacía sus visitas de novio los días, jueves, viernes, sábados y domingos de siete a nueve horas. Los que somos de esa época podemos decir que antes, el noviazgo lo vivíamos de otra manera.

A mi manera de ver las cosas, lo vivíamos con más respeto, le dábamos valor a nuestra persona, cosa que hoy en día parecería que las jovencitas no se quieren así mismas, porque a una temprana edad pierden lo que es tan sagrado para una mujer, y antes de formar una familia, por sus vidas pasan decenas de jóvenes, es lamentable pero así son las cosas de la vida. Vemos como nuestros jóvenes de hoy se ríen de cómo antes llevábamos nuestras vidas, para ellos era aburrido, éramos algo estúpidos, ¡qué equivocados están! Pero entendemos que los cambios tan grandes que han surgido, son partede las cosas de la vida.

Por largos siete años permanecieron de novios, eran dos jovencitos que se querían y planeaban compartir sus vidas, así que llegó el día en que cada uno les comunicó a sus respectivos padres que querían casarse, y por cosas de la vida así fue, un 1º de febrero se unieron para formar una familia.

Hoy, después de 18 años siguen compartiendo sus vidas. Por cosas de la vida tienen un hijo de 17 años, otra de 15, otra de 8 y el más pequeño de 6 años. Sin dudas que ellos han compartido su niñez, su adolescencia y su juventud. Hoy son un matrimonio como cualquier otro que comparten las cosas de la vida. Hoy miran hacia atrás y no se arrepienten de nada pero dicen firmemente que eso no lo querrían para sus hijos, prefieren que cada uno disfrute más la vida antes de tener tantas responsabilidades, ya que luego de uno tener hijos, la vida de uno pasa a segundo lugar. Esta mujer, esposa y mamá, es ama de casa, él tallerista, juntos construyeron una familia con mucho amor, sacrificio y todo lo que por cosas de la vida lleva mantener la unión de la familia.

Ojalá este matrimonio permanezca unidos por el resto de sus vidas, que el amor y el respeto permanezcan junto a ellos, y que puedan ser un ejemplo para sus hijos.

Que la vida les de buena salud para terminar de criar a sus hijos y que puedan estar para verlos cada uno con su respectivas familias.

Por supuesto que así como estarán los momentos de felicidad, muchas veces los verán vivir momentos de infelicidad, que les causará sufrimiento, pero ellos entenderán, que así son las cosas de la vida.

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